Esta es la historia de Sara, ella es una mujer como todas, que tiene su familia, su trabajo, su vida; la única diferencia es que su hija actualmente es su hijo.

Cuando estaba embarazada, tenía terror de ser mamá de un hijo ya que siempre estuvo rodeada de mujeres y no sabía cómo sería criar a un varón. Así que cuando en su ecografía vio una niña, su vida se llenó de felicidad.

Un día Sara fue a buscar a su hija al colegio (estaba en segundo grado) y no pudo encontrarla en el salón. Cuando preguntó por su hija a uno de los amigos más cercanos de la pequeña, le dijeron que estaba hablando con su maestra por haber tenido una pelea con otro niño, y luego le dijo que debia saber que su hija tenía un secreto.

“Mi hija me dijo que su persona interior era un niño, pero no quiso decirme nada antes porque creía que me iba a enojar”.

Sara sintió que su cabeza explotaba y comenzó a recordar pequeñas situaciones diarias que efectivamente daban indicios que su niña se sentía interiormente como un chico. En la escuela le decían “niño feo” por su corte de pelo, lo que le molestaba no era que le dijeron niño, sino que ser feo era lo que más le preocupaba.

Camino a casa, Sara y su hija se encontraron con una mujer transgénero que pasó justo por al lado de ellas. No hay nada que nos pase sin una razón, pensó. “Mi hijo (lo llamo así porque es un niño para mí) miró a esa persona y luego a mí, y en ese momento me dio la sonrisa más grande”.

Luego de hablar en familia sobre la decisión que su hijo había tomado, sus papás decidieron acceder a darle la transición más cómoda y menos traumática posible.

“Estábamos enterrando a nuestra hija y a la misma vez viendo nacer a nuestro hijo, con todo el nuevo lenguaje y todas las cosas que implicaba”. Al principio se hizo cuesta arriba hablar del tema porque temían decir la palabra incorrecta y herir los sentimientos de su hijo.

Sara estaba pasando por una transición corporal en la que había bajado mucho de peso. Por esto es que estaba haciendo un diario en el que publicaba sus avances, junto con fotos, por lo que la vida de su hijo se veía expuesta y con ella su transición.

“Lo único permanente en este momento es el amor y la aceptación”.

Actualmente, Sara y Ben (su marido) están intentando crear el mundo que quieren para su hijo. Hoy no se imaginan la vida sin tener a su hijo con ellos. Cuando comenzó la transición de su hijo se convirtió en un chico totalmente diferente, estaba más cómodo, más feliz, con una energía hermosa. Este chico es especial, no porque sea transgénero, sino que su valentía y sabiduría genera una empatía fantástica.

Esta familia es un gran ejemplo de aceptación, y nos muestra cómo el amor puede cambiar la vida de los demás. Con un simple acto de cariño, la transición de este chico fue muchísimo más fácil para él.

FUENTE: http://www.vix.com/es/inspiracion/169085/su-hija-de-8-anos-es-transgenero-lo-que-hizo-su-familia-por-ella-es-realmente-impresionante?utm_source=Facebook&utm_medium=ValeDe&utm_campaign=Manual

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